St Paul´s Connections: cómo educamos en el bienestar

St Paul´s Connections: cómo educamos en el bienestar

Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto. Aristóteles

La psicología positiva ha generado un creciente interés por el estudio del carácter, las virtudes, la felicidad y funcionamiento óptimo (Shoshani y Slone, 2013) en base a que las personas pueden alcanzar el bienestar  a partir de la construcción y desarrollo  de sus fortalezas (Jiang et al. 2016), lo que ha hecho que los centros educativos incorporemos diferentes estrategias para el desarrollo  de competencias no académicas que aporten valor añadido al clásico interés por el rendimiento académico en un enfoque más holístico de la educación.

Definir el bienestar es tarea compleja, sin embargo, en la mente de todos, este constructo se acerca, en mayor o menor grado, al concepto de felicidad. Según Martin Seligman, enseñar bienestar en los centros educativos tiene grandes efectos positivos no solo en el carácter sino en los procesos de aprendizaje, en la atención y la concentración de los alumnos  y en el desarrollo del pensamiento crítico.

Rafel Bisquerra, experto en el tema, ha diseñado la denominada Flor de Benicia (bienestar y ciencia) en la que cada pétalo simboliza un tipo de bienestar: material, físico, social, profesional y emocional.  Si bien todos ellos son necesarios para alcanzar el estado de bienestar y felicidad, las investigaciones neurocientíficas ponen en evidencia que el emocional, el más subjetivo, es el que más contribuye a lograr la felicidad.

En St. Paul’s con el propósito y compromiso de potenciar el well-being de nuestro alumnado diseñamos el programa Connections que visibiliza tres ejes interconectados entre sí: conexión con uno mismo, conexión con los demás y conexión con el mundo.

A través de este programa, desde P3 hasta segundo de bachillerato, a través de conferencias, charlas y talleres trabajamos la conciencia emocional: el ¿cómo me siento o cómo se sienten los demás? y ¿puedo identificarlo y nombrarlo? son preguntas de investigación personal que nos permiten aprender que todas las emociones que experimentamos  son válidas y  necesarias.

Una vez que sabemos cómo nos sentimos, no todas las formas de expresión son adecuadas y es aquí donde entra el aprendizaje de la regulación emocional y su objetivo principal: Saber manejar las emociones apropiadamente y generar conductas positivas.

Desde hace más de 17 años, desarrollamos el Método de Prevención Mónica Toscano Prevention in Act. Un programa ejecutado y supervisado por un equipo de profesores y coordinadores de St. Paul’s formado y especializado en este método, que permite a nuestros alumnos encontrar un espacio de diálogo personal e intagrupal y profundizar en sus propias emociones, a través de la representación y explicación de experiencias que les ayudan a visualizar las respuestas más adecuadas a las distintas situaciones.

No podemos evitar los problemas que se nos presentan; sin embargo, que la dinámica de clase permita abordarlos en grupo resulta enriquecedor y efectivo.  A través de estos talleres, enseñamos que las decisiones son elecciones que tienen consecuencias que hay que aprender a afrontar.

Nuestro objetivo es conseguir que los alumnos desarrollen la capacidad de llevar una vida satisfactoria, tomar decisiones acertadas, responder hábilmente a los desafíos de la vida, saber buscar ayuda; desarrollar competencias para la vida  basadas en la autonomía emocional.  Desde nuestra práctica diaria, observamos que detectar fortalezas personales, como la honestidad, la perseverancia o la creatividad, nos ayuda a poner en valor las actuaciones y decisiones más ejemplares y nos abre un constante canal de comunicación con nuestros alumnos.

Sin lugar a duda, en St. Paul’s queremos educar personas con ilusión por aprender, por mejorar, por dirigir sus pasos hacia la excelencia; personas resilientes, íntegras, con capacidad para innovar, con autoconfianza y comprometidos con ellos mismos y con la sociedad.

 

Montse Victoria

Responsable DOP